Caminando la Carretera Trasandina, es el proyecto que lleva adelante el fotógrafo Miguel Zambrano, como homenaje a una de las rutas más emblemáticas de los Andes venezolanos, mientras establece un fascinante paralelismo con la experiencia de Fernando Benet, explorador español que recorrió la misma región hace un siglo.

Benet, conocido por su detallada documentación de la geografía y la cultura de los Andes a principios del siglo XX, se aventuró por esta carretera en una época en la que los desafíos logísticos y tecnológicos hacían que un viaje así fuese una tarea difícil. Sus registros, cargados de observaciones precisas y admiración por la majestuosidad de los paisajes andinos, se convirtieron en una referencia para generaciones posteriores.
Miguel Zambrano retoma este legado con su cámara como herramienta, no solo para capturar la belleza natural de los Andes, sino también para documentar los cambios en las comunidades, los paisajes y la vida cotidiana que han ocurrido en el último siglo. En una de sus publicaciones más recientes en Instagram, Zambrano expresa:
«Al igual que Fernando Benet hace 100 años, este viaje busca más que imágenes: busca historias, voces, raíces. Es un intento de entender cómo el tiempo ha moldeado este lugar y sus habitantes.»
En un reciente video publicado en su perfil de Instagram, Zambrano reflexiona sobre el propósito y el impacto de esta travesía:
«Este viaje no se trata solo de recorrer kilómetros; se trata de conectar con las personas, de escuchar sus historias y de descubrir cómo el tiempo y la naturaleza han moldeado esta región y su gente.»
Con esta declaración, destaca su compromiso con la narrativa visual como herramienta para preservar y celebrar la identidad andina.
La Carretera Trasandina, conocida por ser la vía más alta de Venezuela, ofrece paisajes impresionantes y una rica diversidad cultural. A lo largo de su travesía, Zambrano ha documentado su recorrido en su cuenta de Instagram, (@ miguelzambranoj) compartiendo experiencias como su llegada a Mucuchíes, situada a más de 42 km de Mérida, y su avance hacia el Collado del Cóndor.
Zambrano utiliza plataformas digitales para compartir sus avances, invitando a su audiencia a participar en el viaje. Su contenido combina bellas imágenes de los paisajes andinos con reflexiones personales, estableciendo un puente entre su público y las comunidades que retrata.
La Carretera Trasandina es mucho más que un camino: es un símbolo de conexión entre regiones y culturas. Zambrano ha capturado esta dualidad, mostrando cómo este escenario natural se convierte en un punto de encuentro entre el pasado y el presente.
Con Caminando la Carretera Trasandina, Miguel Zambrano reafirma el poder de la fotografía como medio para contar historias, preservar tradiciones y crear conciencia sobre la riqueza cultural de los Andes venezolanos.




