Amigos lectores:
I.
“Hay conversaciones capaces de transformar a una garza en caimán, a un hombre en pájaro, charlas así, pequeñas y monstruosas, donde se juega el destino de un lector. Y esa es quizá una de las marcas del genio de Igor Barreto: la cálida invitación a la conversación entre las criaturas de un mundo que se resiste a perder el don y la gracia. Es una voz escatológica”. El fragmento proviene del ensayo El círculo de las apuestas, del narrador colombiano Juan Cárdenas -autor de novelas y libros de relatos-, dedicado a Inmundo, el más reciente libro de Igor Barreto, publicado por la Editorial Pre-Textos. Página 1.
II.
A continuación, páginas 2 y 3, el mismo Juan Cárdenas realiza una certera y reveladora entrevista a Barreto, llena de referencias y ricos matices. Dice el poeta: “Viví un tiempo en la frontera con Colombia, en una pequeña casa, había una laguna negra y por las noches solía caminar con mi linterna a cenar con los peones de una hacienda y unos pocos vecinos: Majín, que huyó durante toda su vida por matar a alguien en la gallera de un caserío llamado La Estacada, y Benjamín Cordero quien sobrevivió a la lepra, no sin antes perder algunas coyunturas de los dedos o el lóbulo de las orejas; cuando los visitaba en sus casas me contaban la vida de cada uno de los peones acomodados en aquel largo mesón, para sorber una sopa de avena con agua y trozos de yuca”.
III.
En Breves anotaciones sobre Inmundo, ensayo de la poeta y traductora Carmen Leonor Ferro, escribe: “Por momentos espero, mientras voy avanzando en la lectura, dar con un elemento, digamos, imperfecto, un desliz formal, una cojera afín a la condición “inmunda” de la realidad que se anuncia. La elegancia, la escritura depurada, preserva a los poemas de eso que se me antojaría cónsono con el alma del libro”. Página 4.
IV.
A la traductora, profesora de idiomas y poeta venezolana Isabel Teresa García debemos los lectores la primera traducción al español de Donata Berra (1947), también poeta y traductora nacida en Italia y residenciada en Suiza, cuya obra, en los dos ámbitos, ha recibido importantes premios europeos. García ha hecho una antología, Un rastro de luz, publicada por LP5 Editora. De su tarea como traductora dice: “En cuanto al lenguaje, intenté mantener la elegancia del registro que caracteriza a la poeta y el léxico escogido por ella para crear las imágenes y el ritmo. No obstante, aun cuando tuve todos estos miramientos al momento de reescribir (nótese bien esta palabra) la obra de Berra en español, el lector tendrá que comprender que la traducción literaria es, asimismo, un acto de re-creación, como han aludido Jorge Luis Borges, George Steiner, Roman Jakobson, Octavio Paz y Henri Meschonnic, entre otros”. La presentación de Isabel Teresa García y una mínima selección de poemas de Donata Berra vienen en la página 5.
V.
Un rastro de luz es un recorrido por honduras y delicados registros. Copié uno de los poemas. Es mi modo de sugerir: hay que leer a Berra.
Por doquier
Por doquier, por doquier demonios
o sus atestaciones, por doquier
goteos, lugares erróneos, cosas
sin sitio, deseos y
la disipación del deseo, y además
logicismos, las transmigraciones
de los puntos que duelen, las acusaciones
por ignorancia o debilidad.
VI.
Garcilaso Pumar (editor de Alliteratïon Publishing) me propuso un homenaje a la poeta, traductora y profesora de la Universidad de los Andes, Rowena Hill (1938) -nacida en Gales y residenciada en Venezuela desde hace unas cinco décadas-. No solo es autora de una sólida obra poética, sino que a ella se deben las traducciones al inglés, de autores fundamentales de la poesía venezolana como Eugenio Montejo, Rafael Cadenas, Yolanda Pantin e Igor Barreto.
VII.
Pumar, la entrevistó (“Toda mi poesía está enraizada en lo telúrico”), e invitó a especialistas y personas próximas a Hill para conformar el dossier:
Andrés y Cecilia Fajardo Hill (Rowena nació poeta).
Arturo Gutiérrez Plaza (Peregrina entre rastrojos).
Ednodio Quintero (Breve homenaje a Rowena Hill).
Luis Moreno Villamediana (La pasión según R.H.).
Silvio Mignano (De Marlo Brandon y Rowena Hill).
Ana Cristina Frías (La costumbre de llegar siempre tarde).
Rosbelis Rodríguez (La señora Eloína), y
Diómedes Cordero (Las formas tardías).
Del conjunto de textos surgen visiones de su poesía, de su hacer como traductora, de la persona, de su sentido de la amistad, de su cotidianidad en la ciudad de Mérida. Páginas 6 a la 10.
VII.
Poeta autora de una decena de libros, creadora y directora del Taller Editorial El pez soluble, Belkys Arredondo Olivo ha publicado Azulejos (Editorial Beira Palabra), antología de su obra poética. El comentario incluido en la página 11 es del músico, compositor y poeta, Luis Ernesto Gómez: “Con este libro celebramos la obra poética de Belkys Arredondo y también su obra plástica. Este es el primer libro que junta, lado a lado, su obra plástica, las rasgaduras presentadas en el libro (agrupamientos de objetos, plumas y papeles rasgados por la energía del impulso) y el trabajo poético cuidadosamente escogido. Hay magia en estos poemas, vínculos entre el viento contingente y las capturas de la imagen. Estoy convencido de que este libro dará que hablar y será un gusto tenerlo en la biblioteca para visitarlo con insistencia”.
VIII.
En la página 12 vienen los tres poemas ganadores del Concurso de Poesía Joven Rafael Cadenas 2025, organizado por Team Poetero, Autores Venezolanos, la Poeteca y Banesco. Sus autores: Ezequiel David Isaza Bencomo, primer lugar; Jorge Gabriel Romhain Lazo, segundo lugar; y Santiago Rafael Marques Bolívar, tercer lugar.
IX.
Quiero añadir que el jurado otorgó menciones a otros 24 participantes: Gustavo Andrés Vera Febres-Cordero, Gorliana Luite Belandria González, Ricardo Juan Daniel Araujo Castillo, Bryan Zacarías Escobar Segueri, Hamid Fouad El Sayegh Suárez, Sasha Ascanio Giménez, José Javier Malaguera García, Nathaniela Montilla Querales, Javier Alejandro Hidalgo González, Ricardo Andrés Chacón Noguera, Luis Alejandro Rivero Milla, Jeizer David Ruiz Saldivia, Valeria Alexandra Marcano Zurita, Kenji Alberto Navarrete Yoshida, Juan Carlos González Domínguez, Valeria Cristina Valle Pérez, Joanna Sarai González Vargas, Martín Gergoff Ray, Jesús Francisco Gómez Pérez, Alborada Givel Garrido Coccoluto, Stephany Andreína Trujillo Vallee, María Teresa Morillo Áñez, Ricardo Armando Suárez González y Clara Isabel De Lima Castillo.
X.
Finalizo estas notas copiando un fragmento de Guasina, el poema ganador. En él, Ezequiel David Isaza Bencomo le habla al poeta Darío Lancini (1932-2010):
No estás loco, Darío
Sucede que los cuatro jinetes llegaron anoche
Y antes de ponernos los siete sellos en el pasaporte
Nos decomisaron las lenguasse llevaron todo
Los panfletos
Las pantuflas
Los libros
Los fusiles
La harina PAN
Los amigos
Los cigarrillos
El futuro
Los palíndromos
XII.
Que nadie olvide: la poesía siempre acompañ
Nelson Rivera.




